Muchas personas desean conocer y comprender qué causas son las que provocan la adicción a las drogas. Además del aumento de la tolerancia que conduce a la adicción, podríamos preguntarnos qué es lo que hace a una persona que se convierta en adicta a estas sustancias.
Por supuesto, existen diversas variables que influyen en este aspecto y uno de ellos es la baja autoestima, la cual tiene un papel fundamental tanto para el inicio como para el mantenimiento de la drogadicción.
Numerosos estudios informan que la baja autoestima puede conducir a la falta de desarrollo y/o tendencia hacia el consumo de drogas, de forma que las personas con una autoestima deficitaria tienen un mayor riesgo de tener problemas de adicción. Por tanto, la autoestima juega un papel crucial en la probabilidad de que una persona consuma drogas, lo que a su vez significa que un programa de tratamiento del abuso de drogas debe trabajar para potenciar los factores que influyen en la baja autoestima.
La autoestima puede definirse como la evaluación perceptiva de nosotros mismos. En este punto cabe preguntarse ¿Cuáles son los síntomas y señales de una baja autoestima? Una baja autoestima supone una evaluación negativa de nuestra propia persona.

Señales de una baja autoestima
Algunas de las señales que indicarían tener una baja autoestima son las siguientes:
- Sentirse cohibido y compararse constantemente con los demás.
- Ser muy indeciso, ya que cree que la decisión que tome va a ser incorrecta siempre, dejando a los demás que decidan.
- Ser incapaz de aceptar cumplidos.
- Sentir que no merece que le pase cosas buenas.
- Atribuir los éxitos a causas externas como la suerte y los fracasos a causas internas, como a la capacidad.
- Inseguridad en uno mismo, necesitando la aprobación de los demás para hacer las cosas y percibiendo al resto de personas como
- Pensar que las opiniones propias tienen menos valor que la del resto.
- Pensar que no va a conseguir nada de lo que se proponga.
- Pensar solo en las debilidades y no en las cualidades.
- Sentirse triste, culpable, infeliz y poco atractivo.
La relación entre la baja autoestima y la adicción
Según un estudio realizado en la Universidad Estatal de Florida, los niños de 11 años que mostraron evidencia de baja autoestima eran más propensos a depender de drogas a los 20 años que los niños que no tenían baja autoestima. Los niños que tenían una autoestima muy baja tenían 1,6 veces más probabilidades de cumplir los criterios de drogodependencia nueve años después que el resto de los niños.
Cuando una persona tiene baja autoestima, está más influenciada por el mundo que le rodea. Por ejemplo, una persona con baja autoestima puede tener problemas para gestionar pensamientos o sentimientos negativos y, por lo tanto, tiende a recurrir a experiencias o actividades externas para transformar dichos pensamientos negativos en positivos. Las drogas son una de las actividades externas a las que se puede recurrir en una situación o estado mental negativo.
El hecho de que uno de los rasgos asociados a la personalidad adictiva sea la baja autoestima es comprensible porque aquellos que no se valoran, estarán más dispuestos a participar en comportamientos de alto riesgo, siendo más probable que tengan una visión muy pesimista de su futuro y que se sientan incapaces de hacer frente a los problemas que se les presentan.
El que las personas con adicciones, generalmente, tengan baja autoestima explica por qué es tan difícil escapar de esta condición. La persona puede estar convencida de que la vida de la adicción es todo lo que merecen. Mientras que el consumo puede, inicialmente, enmascarar inseguridades e incluso hacer que la gente se sienta más segura, estos pensamientos duran poco tiempo. No pueden imaginar que su vida será mejor sin el consumo, por lo que es muy complejo para ellos desarrollar la motivación necesaria para dar este paso.

Mejorar la autoestima a través del tratamiento del abuso de drogas
Tiene sentido que mejorar la autoestima pueda tener un impacto positivo en una persona que se está recuperando de la adicción, dado que la baja autoestima es un factor de riesgo entre las causas del abuso de drogas. Por este mismo motivo, la mayoría de los programas de tratamiento en adicciones están diseñados para abordar algunas de las condiciones y trastornos que afectan la autoestima, como la depresión, la ansiedad u otros trastornos del estado de ánimo.
La recuperación de la adicción es difícil por sí sola. Cuando se añade el desafío adicional de potenciar la autoestima, puede parecer insuperable. Por ello, desde Estamos Contigo diseñamos un programa de tratamiento totalmente personalizado a cada caso, evaluando las necesidades particulares e incluyendo en dicho programa el objetivo de potenciar y reconstruir la autoestima, ya que es una parte clave de la solución al problema de adicción, todo ello mediante un equipo de profesionales con amplia experiencia en el campo de las adicciones.